La escena es conocida para cualquier usuario de Mac que lleve meses —o años— sin reinstalar: el SSD se va llenando sin una explicación clara, las carpetas de caché crecen como hiedra y, de repente, el sistema se queda sin margen justo cuando más falta hace. En ese contexto, el mercado de utilidades de limpieza para macOS ha vivido una explosión de aplicaciones que prometen “optimizar”, “acelerar” o “recuperar espacio” con un clic. Pero también ha crecido, en paralelo, la desconfianza hacia esas soluciones cerradas.
Ahí es donde entra cleanmac, un proyecto abierto que plantea una alternativa deliberadamente austera: limpiar macOS con un script de shell (cleanmac.sh) en lugar de instalar una aplicación de pago. La propuesta, publicada en GitHub por el desarrollador hkdobrev, se presenta como un enfoque directo, auditable y pensado para quienes prefieren controlar qué se borra y por qué. El repositorio lo resume sin rodeos: eliminar archivos prescindibles —cachés, logs y temporales— para liberar espacio y, en algunos casos, mejorar la sensación de rendimiento al reducir “lastre” acumulado.
Un síntoma de época: cuando la “optimización” se ha vuelto sospechosa
El atractivo del proyecto no se explica solo por lo que hace, sino por el clima que lo rodea. En foros y comunidades técnicas se repite una idea: muchas apps de limpieza se mueven en una zona gris de marketing agresivo, alertas alarmistas y promesas difíciles de comprobar. En la propia comunidad de soporte de Apple, por ejemplo, hay hilos donde usuarios veteranos desaconsejan herramientas comerciales concretas y recomiendan prudencia con este tipo de software, precisamente por los problemas reportados tras su instalación o por prácticas percibidas como intrusivas. En ese caldo de cultivo, un script sencillo —que cualquiera puede leer antes de ejecutar— encaja como respuesta cultural tanto como técnica.
De hecho, cleanmac se dio a conocer en circuitos de desarrolladores con un mensaje que retrata bien esa actitud: su autor explicaba que quería borrar cachés y temporales con un guion, evitando depender de una app de pago que no le inspiraba confianza. La lógica es clara: si el objetivo es eliminar carpetas conocidas y prescindibles, muchos prefieren hacerlo con una herramienta mínima, sin interfaz, sin telemetría y con un comportamiento predecible.
Qué borra cleanmac (y por qué interesa especialmente a perfiles técnicos)
Cleanmac se centra en un tipo de limpieza concreta: la que ataca restos que suelen crecer en silencio. El repositorio lista, entre sus funciones, la eliminación de cachés del sistema y del usuario, logs de aplicaciones, archivos temporales y el vaciado de la Papelera. También incluye tareas más específicas como limpiar cachés de Safari, además de apuntar a uno de los grandes “agujeros negros” de almacenamiento para desarrolladores: Xcode (datos derivados, compilaciones y archivados).
El script no se queda ahí. También contempla la limpieza de cachés asociadas a Node.js (como las de gestores de paquetes populares) y la retirada de elementos no necesarios de Docker, como imágenes y contenedores que se acumulan tras pruebas y despliegues. Este último punto es clave: en equipos donde se trabaja con contenedores a diario, los residuos pueden crecer rápidamente sin que el usuario repare en ello hasta que el disco empieza a apretar.
En resumen, cleanmac parece diseñado para un perfil muy concreto: quien quiere una “puesta a cero” periódica, especialmente si usa el Mac como estación de trabajo con herramientas de desarrollo. La idea no es “tunear” el sistema, sino recortar lo innecesario de forma repetible.
La función más importante no borra nada: el modo “dry-run”
Si hay un punto que marca la diferencia respecto a la limpieza impulsiva, es el modo de simulación (dry-run). En lugar de ejecutar un borrado directo, el script permite previsualizar qué se eliminaría antes de tocar el disco. Es un detalle pequeño en apariencia, pero fundamental para evitar sustos, sobre todo porque macOS puede reconstruir muchas cachés, sí, pero no todas las limpiezas son inocuas si el usuario está en mitad de un flujo de trabajo.
A eso se suma un enfoque de retención por días: el script admite un parámetro para conservar archivos recientes y limpiar lo que ya es claramente “histórico”, con un valor por defecto orientativo. En la práctica, eso evita el borrado indiscriminado y ayuda a que la limpieza sea más conservadora.
Lo que cleanmac no promete: “acelerar” por arte de magia
En un mercado donde se venden mejoras de rendimiento difíciles de medir, cleanmac juega otra carta: la honestidad del alcance. Un script que borra cachés y temporales no convierte un equipo viejo en uno nuevo. Lo que sí puede hacer —y ahí está su utilidad— es recuperar espacio, reducir residuos de herramientas que ensucian con facilidad y, en algunos casos, ayudar a que el sistema esté más “ligero” en el día a día, especialmente si la unidad estaba al límite.
También conviene subrayar que no es una herramienta “para todos los públicos”. Requiere terminal, cierta comodidad ejecutando scripts, y el buen hábito de revisar qué va a hacer antes de hacerlo. Justamente esa fricción es parte del modelo: quien lo usa, entiende —o quiere entender— lo que está pasando.
Un proyecto pequeño, licencia permisiva y un mensaje claro
Cleanmac se distribuye bajo licencia MIT, lo que facilita su reutilización y adaptación. Es el tipo de proyecto que muchos usuarios integran en rutinas puntuales, mantenimiento mensual o scripts propios de “higiene” del equipo. Su simplicidad es, para sus defensores, una virtud: menos superficie, menos dependencias, menos sorpresas.
Aun así, como ocurre con cualquier herramienta que toca el sistema, la recomendación práctica es prudente: ejecutar primero en modo simulación, evitar usarlo en caliente durante tareas sensibles (compilaciones, procesos de sincronización, proyectos grandes), y entender que algunas cachés se regenerarán con el uso normal.
Preguntas frecuentes
¿Qué tipo de usuario se beneficia más de cleanmac en macOS?
Especialmente quienes usan el Mac para desarrollo (Xcode, Node.js, Docker) y acumulan cachés y restos de herramientas con frecuencia, además de usuarios avanzados que quieren mantener control sobre lo que se borra.
¿Es seguro borrar cachés y logs en macOS con un script?
En general, macOS reconstruye muchas cachés, pero conviene actuar con cuidado: lo recomendable es usar primero la simulación (dry-run) y evitar limpiezas agresivas mientras se trabaja con proyectos o procesos sensibles.
¿Cleanmac sustituye a aplicaciones como CleanMyMac o similares?
No es un sustituto “uno a uno” en cuanto a interfaz o extras, pero sí ofrece una alternativa transparente para la limpieza de residuos comunes. En comunidades de usuarios de Apple, además, es habitual encontrar recomendaciones de prudencia con ciertas apps de limpieza comerciales por problemas reportados.
¿La limpieza con cleanmac mejora realmente el rendimiento del Mac?
Su beneficio principal es recuperar espacio y reducir residuos. Cualquier mejora de “sensación” dependerá del caso (por ejemplo, un disco muy lleno). No es una herramienta mágica de optimización.
vía: Appleismo


