Cómo Proteger tu Negocio del Sabotaje de Alarmas en Robos Profesionales

El sector industrial y logístico enfrenta una creciente amenaza de robos profesionalizados. Según expertos en seguridad de ADT, los delincuentes han perfeccionado sus técnicas para sabotear los sistemas de alarma que protegen a las empresas. Actualmente, más del 88% de las alarmas activadas en negocios son reales, mostrando un aumento significativo en la manipulación de dispositivos de seguridad.

El sabotaje de alarmas implica cualquier acción destinada a desactivar un sistema de seguridad, utilizando, por ejemplo, inhibidores de frecuencia. Estos dispositivos bloquean la comunicación entre los sensores y su panel de control, impidiendo transmitir la alerta. En España, la posesión de inhibidores está prohibida y puede conllevar severas sanciones, lo que subraya la seriedad de esta amenaza y la profesionalización de los grupos delictivos que los emplean.

Las técnicas de sabotaje incluyen también el corte de cables para desactivar sistemas de comunicación. El informe de ADT revela que el sector industrial y logístico es el más afectado, con el 32% de los robos, sugiriendo que los delincuentes apuntan a mercancías de alto valor, ubicadas en polígonos industriales con poca actividad nocturna.

Para contrarrestar estas amenazas, los sistemas de seguridad avanzados han incorporado múltiples capas de protección. Los expertos de ADT destacan la detección de inhibición, la seguridad multivía para comunicaciones redundantes, la supervisión de líneas para monitorear posibles sabotajes, y la tecnología Crash Signal que alerta a la Central Receptora de Alarmas (CRA) aun si el panel es destruido.

Estas capacidades son cruciales tanto en instalaciones de Grado 2, comunes en la mayoría de los negocios, como en las de Grado 3, requeridas por ley para sectores de alto riesgo como joyerías y gasolineras. ADT enfatiza la importancia del respaldo humano en esta tecnología, ya que su CRA, certificada con altos estándares, supervisa continuamente estas señales y notifica inmediatamente a las fuerzas policiales ante cualquier intento de sabotaje.

José González Osma, director general de ADT, comenta: «Para los negocios de hoy, la pregunta ya no es si tienen una alarma, sino si su alarma puede resistir un intento de sabotaje profesional.» La anticipación y la redundancia son claves en la lucha contra la criminalidad organizada, y la implementación de tecnologías avanzadas se convierte en una necesidad esencial para proteger los intereses comerciales en un entorno cada vez más amenazante.

Scroll al inicio