Hace algunos dÃas os adelantamos que al buscador de imagenes de Google se le harÃa un lavado de cara con el fin de mejorar su función principal. Después de varios usos desde su estreno, mi conclusión es que es un desastre.
Lo que en un principio debÃan ser mejoras para aumentar la eficiencia de la interfaz -que no del motor de búsqueda- han terminado por agobiar lo que ve el usuario. Ojo porque no tiene nada que ver con que guste o no guste el cambio (aunque muchos se decantan por la segunda opción); la realidad es que la pantalla del buscador ahora roza lo cargante.
Pero lo cargante de lo visual también afecta al rendimiento de algunos motores. Y es que dependiendo del navegador que se use, el scroll se hace a trompicones. Si esto implica unos retoques de la interfaz ya no tengo ni idea de cómo y donde hay que retocar… cuando volver al anterior interfaz serÃa la vÃa más rápida y fácil, ni que sea de forma opcional y a discreción del usuario.
Definitivamente, este orden desordenado no acaba de casar con lo que caracteriza a Google.
Y para terminar, que queréis que os diga; para más inri, el rediseño tiene un aroma a Bing de Microsoft que canta contra el viento.