La España desconectada: el drama de las zonas rurales

Aunque siempre hacemos referencia a las ofertas de Internet que existen dentro del territorio español, e incluso en estos días hemos analizado cuáles son las principales diferencias que hay entre distintos servicios, como el de ADSL o el de fibra óptica, tampoco queríamos que pase de largo una situación que muchos vienen alertando en los últimos tiempos: lo que sucede con la “España desconectada”.

Primero que nada, debemos mencionar en este sentido que en la actualidad, las estadísticas oficiales indican que cerca del 23% de la población nacional, es decir más de 11 millones de personas, no cuenta con un servicio de Internet de alta velocidad ni siquiera básico, como a los que estamos acostumbrados los que vivimos en grandes ciudades, y desde luego, nadie piensa en ellos.

España Internet zonas rurales 1

Los municipios rurales, los más afectados

En este sentido, lo que pasa es que las principales empresas nacionales de telefonía e Internet muchas veces no se fijan en las necesidades que tienen los que viven en municipios de menos de 10.000 habitantes, o sea los que son considerados zonas rurales. Y como para dejar claro que la situación no va a cambiar, no hay noticia acerca de que estén instalando ya redes de fibra óptica en estos sitios.

El 4G también les margina

Además, de cara al futuro hay que pensar que el 4G tampoco parece estar destinado a llegar a todas estas zonas más alejadas del territorio nacional, y aunque muchas localidades de más de 70.000 habitantes ya cuentan con este servicio de Internet de alta velocidad del que muchas veces hemos hablado, para las de menos de 10.000 personas, todo es cuesta arriba.

Los precios, iguales

Sin embargo, lo más ridículo de todo, es que la gran mayoría de las operadoras de ADSL cobran las mismas tarifas a consumidores urbanos y rurales, incluso cuando quienes viven en las zonas más alejadas apenas si tienen un pequeño porcentaje de la velocidad de los que habitan en las zonas urbanas. A nivel Internet servicio, sin dudas es el drama de la “España desconectada”.

Ir arriba