GIMP 3.2 ya está disponible y supone uno de los avances más importantes del editor de imágenes libre desde la llegada de GIMP 3.0. La nueva versión, publicada el 14 de marzo de 2026, no se limita a pulir errores o retocar la interfaz: introduce cambios que afectan de lleno a la forma de trabajar con el programa, especialmente en tareas de diseño, ilustración y retoque fotográfico donde la edición no destructiva llevaba años siendo una de las grandes reclamaciones de la comunidad.
El equipo de desarrollo de GIMP presenta esta versión como el resultado de aproximadamente un año de trabajo desde la edición 3.0, con un foco muy claro: ofrecer flujos más flexibles, menos destructivos y más cercanos a lo que hoy esperan diseñadores, ilustradores y creadores de contenido. No es una revolución total, pero sí un salto importante para un software que sigue siendo una referencia dentro del ecosistema open source.
La gran novedad: más edición no destructiva de verdad
La principal baza de GIMP 3.2 está en las llamadas capas no destructivas. Hasta ahora, uno de los problemas clásicos del programa era que muchas acciones acababan convirtiendo elementos editables en capas rasterizadas, obligando al usuario a rehacer trabajo o a depender demasiado del historial de deshacer. Con esta nueva versión, GIMP amplía ese enfoque no destructivo con dos incorporaciones destacadas: las Link Layers y las Vector Layers.
Las Link Layers permiten enlazar una imagen externa dentro de una composición. En la práctica, esto hace posible insertar, por ejemplo, un logotipo SVG en un proyecto y actualizarlo desde otra aplicación sin tener que volver a importarlo manualmente. El funcionamiento recuerda al de los objetos enlazados de otros editores comerciales, y abre un terreno muy interesante para quienes trabajan con composiciones complejas, recursos reutilizables o flujos entre varias herramientas.
Las Vector Layers, por su parte, eran una de las funciones más esperadas desde hace años. GIMP incorpora por fin capas vectoriales con opciones de relleno, trazo, color, patrón y transformaciones no destructivas. Eso significa que el usuario puede modificar la forma, el grosor del borde, la visibilidad o el estilo sin perder la naturaleza editable del elemento. Para ilustración, diseño gráfico, iconografía o preparación de recursos web, es un cambio importante.
Además, GIMP ha reorganizado cómo se gestionan estas capas especiales. Ahora, antes de aplicar cambios destructivos como pintar sobre ellas o fusionar filtros, hay que rasterizarlas de forma explícita. Y si el usuario se arrepiente, puede revertir esa rasterización. Es un detalle técnico, sí, pero también una forma clara de evitar errores que durante años han frustrado a muchos usuarios.
Más brochas, mejor texto y un modo útil para pixel art
GIMP 3.2 también trae mejoras visibles en otras áreas clave. El motor de brochas MyPaint se actualiza a la API de versión 2 y añade 20 nuevos pinceles. Entre ellos destaca uno con forma de flecha, muy solicitado por parte de la comunidad. También se ha añadido un control de ganancia para ajustar mejor la presión del lápiz digital o simularla cuando se pinta con ratón.
En el apartado de texto, el editor sobre el lienzo recibe una puesta al día que mejora bastante la experiencia. Ahora puede moverse para no tapar el contenido mientras se escribe, admite atajos habituales como negrita o cursiva y actualiza la vista previa del color de texto en tiempo real. También se amplían las opciones de contorno con nuevas variantes de dirección, algo útil para rotulación, cartelería o piezas gráficas para redes sociales.
Otra novedad interesante es el nuevo modo de pintura Overwrite. Este modo reemplaza valores de color sin mezclar el canal alfa como hacen otros modos de pintura, lo que puede resultar especialmente útil en pixel art o en trabajos donde se busca un control muy preciso del píxel.
Filtros, formatos y una interfaz más pulida
La edición no destructiva no se queda solo en las capas. GIMP 3.2 amplía también las posibilidades de sus filtros no destructivos. Ahora se pueden aplicar a canales además de a capas y grupos, y el programa permite recrear algo parecido a un flujo de “capas de ajuste” mediante grupos vacíos en modo Pass Through. No es exactamente la misma implementación que en Photoshop, pero sí una aproximación que muchos usuarios venían reclamando.
A eso se suma un nuevo filtro Vibrance en GEGL, pensado para ajustar la intensidad del color de forma más selectiva y evitar sobresaturaciones excesivas, especialmente en tonos de piel. Es una incorporación útil para fotografía y corrección de color, dos terrenos donde GIMP sigue intentando recortar distancia frente a opciones comerciales y otras herramientas creativas ya consolidadas.
La actualización incluye además soporte ampliado para formatos. GIMP 3.2 añade compatibilidad nativa con más tipos de archivo, entre ellos APNG, JPEG 2000 en exportación, PSB de Photoshop en exportación, formatos de texturas retro como TIM de PlayStation o PVR de Dreamcast, así como mejoras en TIFF, DDS, OpenEXR y archivos de paletas de Procreate y Krita. También gana funciones para importar presets de filtros de Photoshop como archivos .acv y .alv, además de patrones .pat.
A nivel de uso diario, la interfaz suma muchos pequeños retoques que probablemente no ocuparán titulares, pero sí mejoran la experiencia: cambio rápido entre herramientas recientes, mejor comportamiento de máscaras, historial de documentos con selección múltiple, previsualizaciones adaptadas al tema oscuro y mejor integración con macOS. Son mejoras menos vistosas, pero muy relevantes para quienes usan el programa cada semana.
No todo son añadidos. El equipo ha confirmado que GIMP 3.2.0 será la última versión estable distribuida oficialmente en 32 bits para Windows. A partir de las siguientes actualizaciones menores, esa arquitectura dejará de tener soporte en los binarios oficiales, una decisión que el proyecto justifica por la carga técnica que suponía mantenerla.
En conjunto, GIMP 3.2 no convierte de la noche a la mañana al editor libre en un sustituto perfecto de cualquier suite profesional, pero sí lo coloca en una posición mucho más seria para muchos usuarios. El avance en capas no destructivas, la llegada real de las capas vectoriales y la mejora general del flujo de trabajo hacen que esta versión sea, probablemente, una de las más relevantes de la historia reciente del proyecto. Para diseñadores, fotógrafos, creadores de contenido y usuarios domésticos avanzados, GIMP da un paso claro hacia una herramienta más madura, más flexible y más competitiva.
Preguntas frecuentes
¿Qué novedades trae GIMP 3.2 frente a GIMP 3.0?
La versión 3.2 incorpora capas vectoriales, capas enlazadas, más edición no destructiva, mejoras en el editor de texto, nuevos pinceles MyPaint, un nuevo modo de pintura Overwrite, más formatos compatibles y numerosos ajustes de interfaz y estabilidad.
¿GIMP 3.2 ya permite trabajar con capas vectoriales?
Sí. GIMP 3.2 añade Vector Layers con opciones de relleno, trazo y transformaciones no destructivas, una de las funciones más esperadas por los usuarios del programa.
¿Se puede usar GIMP 3.2 en Windows, macOS y Linux?
Sí. GIMP 3.2 está disponible para Windows, macOS y Linux. En Linux, además de AppImage y Flatpak, el proyecto también ofrece ahora un paquete Snap oficial.
¿GIMP 3.2 seguirá teniendo versión de 32 bits para Windows?
Solo de forma limitada. GIMP 3.2.0 es la última versión estable que se distribuye oficialmente en 32 bits para Windows. Las siguientes actualizaciones menores ya no mantendrán ese formato.
vía: gimp.org







