De aquà a un tiempo atrás hay dos industrias en constante litigio, o quizas serÃa más preciso hablar de toda una industria o parte de la misma contra una compañÃa en concreto, esta última es Google y el sector con el que en los últimos dÃas no esta haciendo demasiadas buenas migas es el del cine y la industria discográfica.
En mi opinión mucho han tardado en tener «problemas a nivel comercial» ya que se tratan de dos tipos de organizaciones totalmente contrapuestas. Por un lado Google no juzga si una página web alberga contenido pirata o no, simplemente trata de catalogar todos y cada una de las webs que ocupan internet, mientras que la industria discográfica asà como la del cine es totalmente contraria a las páginas webs que distribuyen contenidos de terceros sin autorización, ya que sus perdidas por descargas musicales aumentan año tras año.
Google ya puso de su parte la primera vez
Actualmente la polémica respecto a este asunto es máxima. Google se ha negado en rotundo a eliminar las páginas webs que contienen contenidos piratas de sus resultados de búsqueda, ante lo cual las crÃticas de la industria del cine y las discográficas contra el buscador no se han hecho esperar. No obstante para ser justos debemos tener en cuanta que Google ya hace tiempo tomo medidas en los resultados que muestra su buscador para tratar de restar importancia a estas webs de descargas de contenido ilegal.
Desde un comienzo Google ha penalizado duramente a este tipo de páginas con todas las herramientas que tiene a su alacance. Las ha restado posiciones e incluso a tratado de ocultarlas en los últimos puestos. No obstante la gente sigue accediendo a ellas por tráfico directo y no ya tanto por búsquedas organicas. Ante lo cual las webs siguen funcionando a plena potencia.