Unión Internacional de las Telecomunicaciones presentó documento sobre la actualidad de las telecomunicaciones en el mundo

La Unión Internacional de las Telecomunicaciones (UIT), una agencia de la ONU, publicó recientemente un amplio informe sobre el grado de desarrollo de la Sociedad de la Información en el mundo.

Primero mide la implantación de las infraestructuras tecnológicas (telefonía fija y móvil y la conexión de internet), en la seguridad de que es un prerrequisito para el desarrollo económico y social. De hecho, se comprueba que, por el simple hecho de estar disponible una tecnología, esta se usa de forma creciente.

Después dedica un capítulo al precio de los distintos servicios. Como se podrá ver por las cifras y porcentajes, ambas están muy relacionadas, endemoniadamente relacionadas. Aquellos con mejores infraestructuras de redes ofrecen los precios más asequibles. Hong Kong, por ejemplo, paga 1,4 dólares por la misma cantidad de llamadas y SMS que cuestan 57,1 dólares en Brasil.

En cuanto al despliegue y uso, la UIT ha elaborado un índice de desarrollo tecnológico donde barema desde el número de líneas telefónicas por habitante hasta el grado de alfabetización.

En una escala del 1 al 10, por arriba no hay sorpresas. Corea, que ha hecho de las tecnologías de la información su motor de desarrollo, ocupa el primer lugar, con un indice del 8,4. El resto de los 10 primeros son todos países europeos (España ocupa un lugar más discreto, el puesto 25 de las 152 sociedades analizadas).

En el extremo opuesto están países como Níger, Etiopía o Chad que ni llegan al 1. En el ránking no hay vuelcos: quien tiene bajos ingresos, tiene bajo el índice.

El primer país africano, Mauricio, aparece en el puesto 69, y es el mejor conectado junto a las islas Seychelles (por el factor modernizador del turismo) y Sudáfrica. Aunque en América Latina las cifras no son tan dramáticas, hay varios países que ni siquieran llegan al 1% de penetración de internet (Cuba, Paraguay, Bolivia y Nicaragua) y uno de los más avanzados como Chile apenas alcanza el 10%. Lo peor es que 21 países de los 25 analizados han retrocedido respecto al informe de 2008.

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