Los estudios realizados a personas residentes de distintas partes del suelo español han demostrado en los últimos tiempos que son cada vez más los que se llevan trabajo a las vacaciones, porque no pueden desconectar completamente de sus obligaciones. Ahora bien, si el sitio elegido es uno alejado especialmente de la civilización, los problemas para encontrar WiFi de calidad pueden ser constantes, y los riesgos, enormes.
WiFi público: un riesgo invisible
El principal inconveniente con el que nos encontramos los usuarios que en nuestras vacaciones optamos por llevarnos el trabajo con nosotros, es que muchos sitios turÃsticos ponen entre sus atractivos la ausencia de Internet, para una relajación completa (una absoluta estupidez). Eso hace que cuando tengamos que enviar un correo electrónico o subir un artÃculo, nos desesperemos y busquemos conectarnos a la primera red posible.
Ahora bien, como nosotros somos una especie de insectos que buscamos la sangre que es Internet para nuestra subsistencia, tenemos que ser conscientes de que también hay personas que están esperando que ingenuos caigan en sus redes de WiFi público en apariencia amigables, para tomar datos relacionados con nuestras cuentas bancarias, personales, etc.
Por eso en estos casos es que te recomendamos que en la medida de lo posible, siempre busques el WiFi de algún sitio donde se pueda comer o tomar algo, ya que es parte de las vacaciones poder relajarse y disfrutar de alguna comida tÃpica o un café mientras trabajamos. Y si no hemos llevado ordenador con nosotros, una buena alternativa puede ser ir directamente a un cyber, donde se borran todos los datos de navegación tras nuestro paso por sus ordenadores.
Si hemos llevado nuestro ordenador con nosotros, la mejor recomendación que podemos hacerte es que lleves un antivirus instalado y actualizado, y que tengas además todas las aplicaciones también actualizadas. Lo demás es intuición, experiencia, y por qué no, un poco de suerte.
Fuente: La Rioja