Big Data, ¿qué implica esta nueva tecnología para las empresas?

Big Data. Dos palabras que llevan años sonando y cada vez lo hacen con más fuerza. Una ciencia que va de la mano de una tecnología que no deja de avanzar y evolucionar, que se apoya por completo en la sociedad tecnológica que vivimos y, sobre todo, en internet.

Muchos profesionales se han percatado de ello y se han lanzado a la especialización en este campo para tener un buen futuro laboral. De hecho, aprender Big Data en este Máster impartido por ENyD, en colaboración con la Universidad Europea Miguel de Cervantes, está siendo una de las opciones más demandadas actualmente.

Crece el interés por la mejor formación en este ámbito, y crece el impacto del Big Data en las empresas. Pero, ¿hasta qué punto les afecta? Es una cuestión importantísima, y la vamos a valorar a continuación.

Big Data, el gigante que está cambiando el mundo

La ciencia de datos y el Big Data lo están cambiando absolutamente todo. No solo a nivel empresarial, también a nivel social, ya que afecta a nuestros hábitos de consumo, a la tendencia de compra, a nuestro día a día en general.

Ahora bien, ¿cómo afecta a los negocios? Es una tecnología, una ciencia que ayuda a las empresas a crecer a un ritmo exponencial, a conocer mejor a su audiencia y a conocerse mejor a sí mismas. Es el nuevo caballo de batalla empresarial del siglo XXI.

Su implantación puede ser complicada

Saber sacar partido del Big Data es una cosa, pero poder empezar a aprovechar esta tecnología es otra. Para muchas empresas, poder implantar sistemas que permitan acumular tales volúmenes de datos y analizarlos para sacarles partido, es algo bastante complicado.

En muchas ocasiones, es un proceso que requiere una reestructuración total del negocio, sobre todo si no se ha digitalizado todavía. Se deben reorganizar departamentos, realizar inversiones en equipos y servicios y además, formar a todo el personal para que se familiarice con las herramientas de la analítica de datos.

Implantarlo puede ser difícil ya no solo a nivel económico, sino también a nivel de personal. Obliga a reiniciar la mentalidad y cambiar metodologías de trabajo que pueden estar totalmente arraigadas. Quizá demasiado.

Supone un potencial de crecimiento infinito

A tenor de lo anterior, puede parecer que el Big Data no es precisamente un buen aliado para un negocio, pero nada más lejos de la realidad. Como prueba fehaciente de ello tenemos casos como el de Amazon.

La empresa de e-commerce creció el pasado 2020 como nunca antes, debido a la excepcional situación que se ha vivido en todo el mundo y al enorme atractivo de la venta online. Pero también le debe gran parte de su éxito al buen uso del Big Data y a una estrategia que le ha sacado partido por completo.

¿Alguna vez has visto productos recomendados en base a tus últimas búsquedas o que encajan con tus gustos? Esto no es más que el fruto del uso de la Ciencia de Datos.

Los negocios que lo implementan y lo aprovechan en su día a día de la forma adecuada pueden crecer exponencialmente. Cualquier marca o firma que recurra al Big Data estará siendo capaz de leer todo lo que la red almacena de sus consumidores, capaz de perfilar sus productos y servicios para aumentar sus ventas. Para llegar al éxito mucho más rápido.

El cuidado de la privacidad

El aspecto de la privacidad es uno de los más importantes en todo lo que tiene que ver con el Big Data. De hecho, recientemente la ley europea se adaptaba a estos tiempos para ser mucho más estricta con la protección de la información del consumidor.

Nunca se debe ni recopilar ni analizar información de un usuario sin su consentimiento, de hecho, se han dado multas multimillonarias por no seguir el proceso que establece la ley.

Y no solo eso, también es importante saber garantizar los datos de la propia empresa. Cuando se trabaja con Big Data, un negocio no solo recopila datos sobre sus consumidores, también maneja detalles sobre sus clientes y sobre el mismo negocio. Algo que frente a un ciberataque, puede resultar catastrófico.

Adentrarse en este campo exige meticulosidad, consentimiento y mucho recelo con la información que se maneja. Las brechas de seguridad y el incumplimiento del RGPD pueden traer serios problemas.

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