El pasado martes 16 de junio se celebró el Foro de IA: Gobernanza estratégica de la IA, organizado por el Club Excelencia en Gestión. En este evento, un innovador Think Tank presentó sus hallazgos sobre el impacto de la inteligencia artificial en las organizaciones. Bajo la dirección de Adolfo Ramírez de Dinámicas de Transformación, Agustín Cuenca de Entaina y Carolina Gómez de MARNIE, el grupo examinó cómo la automatización está redefiniendo la coherencia organizativa.
Uno de los puntos más destacados del informe es que, aunque la inteligencia artificial no impone nuevos valores a las empresas, es capaz de eliminar las ambigüedades en la gestión. Esto obliga a las empresas a llevar los valores proclamados más allá de declaraciones superficiales y convertirlos en decisiones concretas y reglas operativas auditables.
El estudio destaca que los sistemas automatizados funcionan con instrucciones precisas, lo que requiere definiciones claras y criterios decididos estructurados. Esta necesidad obliga a las organizaciones a concretar conceptos como equidad, compromiso y enfoque en el cliente, moviéndolos de la narrativa a la operativa práctica.
En este nuevo contexto, la naturaleza de la autenticidad organizacional también cambia. Ya no se trata solo de lo que una empresa dice, sino de cómo realmente funciona. La coherencia se convierte en una cuestión de diseño organizativo y eficiencia de los sistemas implementados. Sin embargo, el Think Tank advierte sobre el riesgo de utilizar tecnologías para simular coherencia, creando lo que llaman «autenticidad artificial». Aunque esta táctica podría ser eficaz a corto plazo, la mayor trazabilidad y el escrutinio regulatorio podrían hacerla insostenible a largo plazo.
También se discutió la gobernanza, subrayando que traducir valores a un código operativo no es únicamente un ejercicio técnico, sino una decisión estratégica que requiere la colaboración de varias áreas de la organización. El desafío es cómo transformar esos valores en decisiones automatizadas y quién debe participar en el proceso.
Otro punto crítico es la relación entre autenticidad y rentabilidad. En lugar de asumir que ambas fuerzas convergen naturalmente, se propone que la coherencia a menudo puede implicar costes significativos, como renunciar a oportunidades para priorizar decisiones que reflejen genuinamente los valores de la empresa, lo que puede tener impactos económicos.
Finalmente, el Think Tank enfatiza la importancia de la coherencia tanto en la cultura organizativa como en la gestión del talento. Señala que cualquier discrepancia entre lo que la empresa dice y lo que hace puede erosionar la confianza, especialmente en un contexto donde los sistemas automatizados priorizan métricas sin considerar los valores corporativos, provocando desconexiones operativas.
En resumen, el Think Tank IA y Autenticidad presenta un nuevo paradigma empresarial en el que la tecnología no solo transforma las organizaciones, sino que impide la perpetuación de incoherencias. En este escenario, la autenticidad se convierte en un elemento clave, no solo como discurso, sino como una condición estructural para la sostenibilidad y el éxito de las empresas en la era de la inteligencia artificial.







