Google ha presentado una nueva opción para acceder a una cuenta cuando el usuario pierde el acceso a su teléfono, ordenador o métodos habituales de autenticación. La compañía introduce Selfie Video, un sistema opcional que utiliza un breve vídeo del rostro como método adicional de recuperación de cuentas. El objetivo no es sustituir las contraseñas, las passkeys o la autenticación en dos pasos, sino ofrecer una alternativa cuando los mecanismos tradicionales no están disponibles. La función comienza a desplegarse de forma gradual para las cuentas compatibles.
Las claves de Selfie Video en 20 segundos
- Google añade un vídeo selfie como nuevo método de recuperación de cuentas.
- El usuario graba un vídeo siguiendo movimientos guiados de la cabeza y podrá utilizar otro similar para verificar su identidad si pierde el acceso.
- La empresa afirma que el vídeo permanece cifrado, puede eliminarse en cualquier momento y solo se utiliza para iniciar sesión salvo consentimiento adicional.
- El sistema incorpora comprobaciones de presencia («liveness») y protección frente a fotografías, vídeos manipulados y deepfakes.
Lejos de plantearse como un reemplazo de las credenciales actuales, Google recomienda seguir configurando varios métodos de acceso, incluyendo passkeys, teléfonos de recuperación y contactos de confianza. Selfie Video pasa a formar parte de ese conjunto de mecanismos para reducir el riesgo de quedarse bloqueado fuera de una cuenta que hoy suele contener correos electrónicos, documentos, fotografías, copias de seguridad de Android y otros datos personales.
Cómo funciona el nuevo sistema de verificación
La configuración consiste en grabar un breve vídeo mirando a la cámara mientras la aplicación solicita realizar varios movimientos sencillos de la cabeza para capturar distintos ángulos del rostro.
Si más adelante el usuario necesita recuperar el acceso a su cuenta, deberá grabar un nuevo vídeo. Google comparará esa grabación con la almacenada previamente para comprobar que corresponde a la misma persona.
Además de la comparación biométrica, la compañía asegura que incorpora mecanismos para verificar que se trata de un vídeo en directo y no de una fotografía, una grabación reproducida o un deepfake generado mediante inteligencia artificial. Para ello solicita movimientos específicos durante la autenticación y combina esta información con sus sistemas habituales de detección de accesos sospechosos.
En equipos sin cámara integrada, el proceso también puede completarse utilizando otro dispositivo compatible, como un teléfono móvil.
Privacidad: qué guarda Google y para qué lo utiliza
Uno de los aspectos más sensibles de esta novedad es el tratamiento de los datos biométricos.
Google afirma que el vídeo se almacena únicamente con el consentimiento del usuario, permanece cifrado cuando está guardado («encrypted at rest») y puede eliminarse en cualquier momento desde la configuración de la cuenta.
Por defecto, la grabación solo se emplea para verificar la identidad durante el inicio o la recuperación de sesión. La empresa indica además que cualquier uso adicional requiere una autorización específica del usuario.
Este planteamiento llega en un momento en el que los sistemas de generación de imágenes y vídeo mediante IA son cada vez más sofisticados, lo que ha incrementado el interés por tecnologías capaces de distinguir entre una persona real y un contenido sintético.
Una recuperación de cuentas más flexible, pero con debate abierto
La llegada de Selfie Video refleja una tendencia que lleva años acelerándose: la reducción progresiva de la dependencia de las contraseñas tradicionales.
Google ya impulsa desde hace tiempo el uso de passkeys, contactos de recuperación y otros métodos de autenticación más resistentes al robo de credenciales. Ahora añade otra alternativa orientada especialmente a quienes pierden el acceso a su dispositivo principal o no disponen de sus factores habituales de autenticación.
Al mismo tiempo, la propuesta ha generado debate entre especialistas en seguridad y parte de la comunidad tecnológica. Mientras algunos consideran que disponer de un método biométrico adicional puede reducir los bloqueos de cuentas, otros muestran cautela por el creciente uso de datos biométricos y por la evolución de las herramientas capaces de generar vídeos hiperrealistas mediante inteligencia artificial.
Por ahora, Google sostiene que las comprobaciones de presencia, la comparación entre vídeos y sus sistemas de detección de fraude ofrecen varias capas de protección frente a intentos de suplantación. La función se está desplegando de forma gradual y los usuarios pueden comprobar si su cuenta es compatible desde la página habilitada por la compañía.
Preguntas frecuentes
¿Selfie Video sustituye a la contraseña?
No. Es un método adicional pensado principalmente para recuperar el acceso cuando no se dispone del teléfono, ordenador o sistemas habituales de autenticación.
¿Google guarda el vídeo de mi cara?
Sí, si el usuario activa la función. Google indica que el vídeo permanece cifrado, se almacena con consentimiento y puede eliminarse en cualquier momento.
¿Cómo evita Google los deepfakes?
La compañía afirma que combina la comparación biométrica con pruebas de presencia en tiempo real, como movimientos guiados de la cabeza, además de sus sistemas habituales de detección de accesos sospechosos.
¿Está disponible para todas las cuentas?
No de momento. El despliegue es gradual y Google permite comprobar desde su página de configuración si una cuenta es compatible con la nueva función.









