4 claves para alcanzar un e-commerce sostenible

Durante el tercer trimestre del año 2021, la facturación correspondiente al comercio electrónico aumentó un 15% hasta alcanzar los 14.696 millones de euros. Pero todo a punta a que esto no se quedará aquí, sino que seguirá aumentando en los próximos años, aunque no a un ritmo tan elevado.

Pero a pesar de este incremento, este sistema cuenta con ciertas ineficiencias prácticas no sostenibles que terminan generando costes económicos, ambientales y sociales, que van desde las entregas a domicilio y devoluciones, hasta la práctica laborales y fiscales cuestionables, afectando a la sostenibilidad del sistema.

Por ello nació el movimiento entregasostenible.org, impulsado por Empresas por la Movilidad Sostenible en el marco de la European Green Week y presentado en el Congreso Nacional de Medio Ambiente (CONAMA). Un movimiento que busca promover un consumo responsable entre la sociedad y generar mayor compromiso con la sostenibilidad en toda la cadena de valor del comercio electrónico.

Un año después, el movimiento cuenta con más de medio centenar de organizaciones adheridas y comprometidas con la sostenibilidad entre las que se encuentran Decathlon, PEFC, Nacex, Slow Fashion Next, ADER, Mondial Relay, Inquieto Moving Attitude, Loalco Green o Txita.

Según May López, directora de Desarrollo de Empresas por la Movilidad Sostenible, “la insostenibilidad del modelo actual genera muchos costes directos e indirectos, mientras que las organizaciones que apuestan por la sostenibilidad real generan valor. Cualquiera de nosotros puede marcar la diferencia en el comercio electrónico, ya sea como consumidor o como e-commerce, poniendo en valor las soluciones y las organizaciones que contribuyen a la sostenibilidad económica, social y ambiental”.

4 claves para alcanzar un e-commerce sostenible

Desde el movimiento entregasostenible.org destacan 4 aspectos clave para alcanzar un e-commerce sostenible:

  1. Transporte: se debe evitar la superurgencia y facilitar la consolidación de envíos, además de dar alternativas a la entrega a domicilio y priorizar proveedores de transporte comprometidos con la sostenibilidad.
  2. Embalaje: se debe ajustar el tamaño del embalaje al producto para reducir el consumo de materia prima y optimizar el transporte, eliminar rellenos innecesarios que no afectan a la seguridad del producto, así como seleccionar materiales reutilizables o reciclables que garanticen un mínimo impacto ambiental, como aquellos con certificación PEFC o FSC.
  3. Consumo responsable: se debe desincentivar la compra compulsiva que produce devoluciones, priorizar la compra de productos de proximidad, duraderos o de segunda mano, y elegir organizaciones que tengan un compromiso real con la sostenibilidad, con la transparencia y buen gobierno, y una conducta fiscal responsable.
  4. Comunicación: se debe comunicar y extender el compromiso con la sostenibilidad a toda la cadena de valor, clientes, proveedores y sociedad en general.

“Estamos en un momento clave en el que el comercio electrónico está adquiriendo, cada vez más, un mayor protagonismo y, con ello, generando un mayor impacto. Por eso, necesitamos garantizar que ese e-commerce sea responsable y, con nuestro poder como consumidores, reconocer a las organizaciones que apuestan no solo por un producto sostenible, sino también por ponerlo en el mercado de forma sostenible, contribuyendo a un desarrollo económico, social y ambiental allí donde operan”, añade la directora de Desarrollo de Empresas por la Movilidad Sostenible.

A este movimiento se puede unir cualquier organización que esté comprometida con la sostenibilidad suscribiendo un manifiesto con el que se compromete, de forma voluntaria, a poner su producto en el mercado y/o a transportar los productos de otros de la forma más sostenible posible, incluyendo criterios de economía circular, prácticas de buen gobierno, y compromiso con su cadena de valor, entre otros. De igual forma, se compromete a ofrecer al consumidor información que le facilite elegir la opción más sostenible en el momento de compra, aplicando criterios como el tipo de envío, forma de entrega, la devolución, el embalaje, entre otros.

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