El Hospital Quirónsalud Bizkaia ha dado un paso importante en el ámbito de la rehabilitación médica al implementar dispositivos robóticos que están transformando el tratamiento de pacientes con lesiones articulares y neurológicas. Este avance ha mejorado la intensidad del entrenamiento y reducido significativamente los tiempos de recuperación, lo que ha sido destacado por Carlos Fernández, CEO de Gogoa Mobility Robots. Fernández señaló que «la tecnología ha llegado para quedarse y va a permitir que la rehabilitación tenga un papel mucho más relevante, no solo en la recuperación, sino también en el mantenimiento de la calidad de vida».
La Unidad de Neurorrehabilitación Robótica del centro, liderada por la fisioterapeuta Sara García Delgado, integra fisioterapia convencional con tecnología avanzada para abordar de manera más estructurada la recuperación de pacientes con lesiones en la rodilla, la cadera y diversas patologías del sistema nervioso. García Delgado enfatiza que este modelo innovador facilita un tratamiento intensivo, controlando variables del movimiento y adaptando el tratamiento a la evolución de cada paciente. El objetivo es favorecer la recuperación funcional mediante la repetición intensiva y específica del movimiento articular.
La neuroplasticidad es un componente clave en este proceso, permitiendo al sistema nervioso reorganizarse y generar nuevos aprendizajes que se traducen en avances funcionales. Aunque comúnmente asociada a patologías neurológicas, la neurorrehabilitación robótica también ha demostrado ser eficaz en la recuperación de lesiones musculoesqueléticas, como las de rodilla. «Los objetivos son los mismos que en la fisioterapia convencional: recuperar movilidad, fuerza y control motor, pero la robótica permite hacerlo de manera más controlada, progresiva y medible», añade García Delgado.
Este enfoque no busca reemplazar la fisioterapia convencional, sino mejorarla, permitiendo un entrenamiento de mayor cantidad, calidad y precisión junto con una medición objetiva de la evolución del paciente. Esto posibilita adaptar los tratamientos a las necesidades individuales, ofreciendo un seguimiento más exhaustivo de cada caso.
Un beneficio destacado de esta tecnología es la reducción del tiempo de rehabilitación, tal y como menciona Fernández. «En pacientes traumatológicos, como aquellos que han pasado por una cirugía de rodilla o cadera, estamos consiguiendo reducir en torno a un 50% el tiempo de rehabilitación», asegura.
La neurorrehabilitación robótica utiliza dispositivos como exoesqueletos, plataformas de equilibrio y sistemas de realidad virtual. Estos permiten simular situaciones reales y entrenar áreas esenciales como la marcha, la estabilidad o los movimientos de la mano, lo que amplía su aplicación a diversas partes del cuerpo y mejora la eficacia de la fisioterapia en la recuperación de lesiones en extremidades y ligamentos, siempre con una valoración individualizada.








