El mantenimiento de las infraestructuras ferroviarias es un aspecto crucial para garantizar la seguridad y fiabilidad del transporte por tren. La estabilidad de estas vías radica en el conocimiento detallado del estado de los elementos subyacentes a los raíles, los cuales soportan las cargas generadas por el paso de los trenes. En este contexto, Rover Rail ha lanzado un innovador proyecto denominado SMART RAIL, que incorpora técnicas de exploración geofísica y machine learning al mantenimiento ferroviario.
Este ambicioso proyecto, desarrollado en colaboración con Geozone Asesores y respaldado por el programa de I+D en cooperación de IVACE+i, tiene como objetivo detectar posibles patologías en las capas inferiores de la infraestructura ferroviaria antes de que estas problemáticas evolucionen y requieran intervenciones más complejas. Mediante la utilización de georradar y un sistema de captación masiva de datos con un equipo multiarray instalado en maquinaria ferroviaria, los investigadores pueden analizar patrones que revelan el estado del balasto, permitiendo detectar problemas como la compactación insuficiente, la contaminación, asentamientos o subsidencias.
Con SMART RAIL, Rover Rail y Rover Grupo avanzan hacia un modelo de mantenimiento predictivo, que les permitirá contar con información más detallada para anticipar operaciones, priorizar recursos y mejorar la planificación de las intervenciones. Este proyecto culminó su desarrollo en 2024, tras exitosas pruebas de campo, procesamiento de datos y validación de modelos.
La experiencia operativa de Rover Rail es considerable, manteniendo actualmente más de 5.300 kilómetros de líneas ferroviarias en España, de los cuales más de 2.000 se encuentran en Andalucía. Además, la empresa dispone de una flota propia de más de 35 máquinas para servicios ferroviarios.
Con iniciativas como SMART RAIL, Rover Grupo refuerza su compromiso con la innovación aplicada a las infraestructuras ferroviarias. Este enfoque integra el conocimiento técnico, la experiencia práctica y las nuevas tecnologías, contribuyendo así a un sistema ferroviario más eficiente, fiable y capaz de anticiparse a las necesidades de mantenimiento.










